domingo 7 de junio de 2009

Te protegeré…
(Royai Fanfic) 

Una mañana muy tranquila estaba el coronel Mustang y los demás chicos conversando muy concentrados, hasta que por desgracia…. Su interesante plática fue interrumpida. Las sonrisas de sus rostros desaparecieron rápidamente. El mas afectado fue por supuesto, Roy.

-Riza: Coronel, necesito conversar con usted, es importante.
-Roy: Chicos, espérenme afuera *dijo con mal ánimo*
-Havoc: Pero señor resulta que…
-Roy: Havoc…
-Havoc: Si señor.
-Riza: Bien, señor. Necesito comunicarle que su desempeño en el trabajo es muy deficiente. Se pasó totalmente de límites, Coronel Mustang.
-Roy: Teniente, no sea tan amargada, además… yo soy su superior, no tiene por qué venir aquí y decirme lo que tengo que hacer. Eso a usted no le corresponde.
-Riza: Pero señor…
-Roy: Que no se hable más de este asunto. Ahora haga entrar a los chicos.
-Riza: No señor. No he terminado, debo…
-Roy: Haga pasar a los chicos.
-Riza: Pero coronel…
-Roy: Haga pasar a los chicos.
-Riza: Pero…
-Roy: ¡Haga pasar a los chicos!
-Riza: ¡No me levantes la voz!
-Roy: ¡No me grite!
-Riza: ¡Tu tampoco!
-Roy: ¡Cállese!
Hubo un tiempo de silencio. Después de que el coronel dijo lo último… la teniente cada vez se iba entristeciendo más… sus ojos se llenaban de lágrimas. Se las intentaba guardar pero era casi imposible lograrlo.

-Riza: Bien… si así están las cosas. Me voy. Renuncio. Quédate con tus mujeres. Ojalá que te soporten como yo te soporté a ti por tanto tiempo. HASTA NUNCA.
-Roy: Fue…e…ra…

El coronel estaba en shock. No podía creer lo que había escuchado por parte de Riza. Se sentó en la silla de su escritorio, juntó sus manos, mientras tiempo después iba sintiendo como lentamente iban cayendo las gruesas lágrimas de dolor por sus mejillas.
Se hizo de noche. La teniente estaba recopilando sus recuerdos del ejército mientras veía con dolor como las gotas que despedían sus ojos se iban reflejando en el suelo. Y ella sin poder secar su rostro ya que tenía sus dos manos ocupadas en esas cajas.

-Riza: Mi Roy… *Tomando una foto de él*
En la oficina…
-Ed: Escuche coronel, necesito esas pruebas AHORA.
-Roy: Sí, sí, sí…
-Ed: ¡Muy bien! Pásemelas.
-Roy: Sí, sí, sí. Sácalas tu mismo. Están allí.
-Ed: Coronel… ¿le ocurre algo?

-Roy: ¿Yo? ¡Nada! Que va, full metal alchemist… toma las pruebas y ándate.
-Ed: Está bien…*cerrando la puerta*
-Havoc: Señor, lo conozco. No quisiera entrometerme demasiado pero se que le sucede algo. ¿Puedo saberlo?
-Roy: Havoc…*intentando ocultar sus lágrimas*
-Havoc: Coronel…*acercándose a el*
-Roy: ¡No puedo! No puedo!

-Havoc: ¡Qué cosa no puede? ¡Qué le pasa señor! Jamás lo había visto tan angustiado…
-Roy: No puedo dejarla ir Havoc… *llorando con rabia*
-Havoc: ¿Dejar ir a quién señor? *Intentando tranquilizarlo con sus manos*
-Roy: La teniente…. ¡La teniente!
-Havoc: ¿Que ocurre con la teniente?
-Roy: Riza…
-Havoc: Acaso usted…

Hubo un momento de silencio. Mientras el coronel se tapaba la cara con sus manos para ocultar sus lágrimas, Havoc iba entendiendo ya todo…

-Havoc: Señor.
-Roy: ¿Qué pasa ahora? *secándose las lágrimas*
-Havoc: Anda a buscarla, Roy.
-Roy: No puedo.
-Havoc: ¡Si! ¡Si puedes! ¡Tú la amas! ¡Estas enamorado de ella! ¡Reconócelo!
-Roy: Yo no la merezco Havoc…
-Havoc: Si... si la mereces… Tu la amas… ¡Anda allá y discúlpate antes que sea demasiado tarde!
- Roy: No… los hombres NUNCA deben perseguir a las mujeres. Son ELLAS las que tienen que venir a por nosotros. Eso seria… humillarme demasiado.
-Havoc: Con esa actitud… nunca llegaras a ningún lado, Roy. NUNCA.

A la mañana siguiente el coronel estaba pasmado viendo una foto de ella. Se torturaba diciéndose a si mismo: “Extraño tanto tus regaños..”. Hasta que la puerta sonó. Escondió rápidamente la fotografía en su bolsillo.

-Roy: Pase.*Dijo Roy con mala gana*
-Riza: Soy yo.
-Roy: ¿Qué haces TÚ aquí?
-Riza: Vengo a buscar una cosas que se me quedaron. Saldré rápido.
-Roy: Así sea…
-Riza: …………………..

Cuando Riza salió, el coronel no pudo soportar la rabia de haberla perdido y se decía a si mismo “¡Tonto! ¡Tonto!”
Mientras Riza sellaba los paquetes y maletas, sin querer pilló una fotografía antigua donde salían ella y Roy a los 13 años. Se veían muy felices juntos. No podía creer lo que estaba haciendo. Siempre el sueño de su vida fue casarse con él… y ahora lo estaba abandonando...quizás para siempre… eso la torturaba demasiado. Es inexplicable el dolor que estaba sintiendo. Su orgullo no le permitía ir a buscarlo… por desgracia.
Riza no pudo soportar las lágrimas y se enterró la fotografía en su pecho diciéndose “¡Tonta! ¡Tonta!”
Se hizo de noche, el coronel Mustang estaba paseándose de un lado a otro como si esa fuera una forma de encontrar un remedio a lo irremediable. De tanto moverse, sin querer botó al suelo un pequeño cofre. No lo recordaba. Por eso se empeñó a abrirlo. Estaba viejo y lleno de polvo. 

Decía:
Señor Mustang:
Lamento las molestias, pero mi padre en los últimos meses ha presentado una enfermedad muy extraña. Los médicos no saben lo que tiene y no pueden hacer nada para sanarlo. Me gustaría que viniera mañana a despedirse de él… le daría mucho gusto a mi padre ver a su aprendiz por última vez.
Cariños.
Riza Hawkeye.

Al terminar de leer la carta, el coronel recordó perfectamente, como si fuera ayer, las últimas palabras del Sr. Hawkeye antes de morir… le dijo exactamente: “Cuida mucho a Riza por mí” 

Roy: ¿Qué demonios estoy haciendo? ¡Debo cuidarla! Y en vez de eso… la estoy dejando ir como si nada… ¡No puedo defraudar a mi sensei! ¡Se lo prometí ese día! ¡Ella es mi tesoro! ¡Riza! ¡Riza!

El coronel salió muy apurado a la casa de la teniente. Tenía claro lo que tenía que hacer. 
Cuando llegó a casa de la teniente, tocó bruscamente la puerta llamándola por su nombre.
Riza, se extrañó tanto que a estas horas de la noche el coronel hubiera venido a su casa. 
¿Qué querrá? - se decía a si misma- ¡No! ¡No seas tonta Riza! ¡Es una fantasía! Ese hombre no siente nada por ti… el te trató mal… te hizo sacar lágrimas y… ¡no tiene corazón! No se merece tu perdón… además… el tiene a sus otras mujeres… no me necesita a mi… ellas son… más guapas que tú… ¡No podrías competir con tales mujeres!

Roy: Riza… por favor… ábreme la puerta… necesito conversar contigo…
Riza: ¡No! ¡No te abriré! No tienes corazón… 
Roy: ¡Estoy arrepentido! Perdóname… fui un tarado… ¡No debí haberte gritado!
Riza: ¡Quédate con tus novias! Ellas tienen lo que yo no tengo…
Roy no soportó más…. ¡Tenía que entrar a su casa! Entonces…. Sacó sus fuerzas y… ¡Derribó la puerta!
Riza: Creí haber sido lo suficientemente clara con usted, ¿No entiende español acaso?
Roy: Riza… por favor… perdóname…
Riza: El día que eso ocurra me saldrá alas y volaré.
Roy: ¡Mírame! ¡Me humillo ante ti! *arrodillado*
Riza: Roy… ¿hablas… en serio?
Roy: Por favor… créeme…
Riza: Si… te creo…
Roy: ¿De veras?
Riza: Si… 
Roy: Debo cuidarte

Riza: Se supone que yo debo protegerte a ti... es el pacto que hicimos ese día… cuando me pediste que te cuidara la espalda…
Roy: Tu padre me lo pidió…
Riza: ¿Mi padre?
Roy: Si… el mismo…. No debo defraudarlo…
Riza: Gracias
Roy: ¿Me darías permiso de darte un beso?
Riza: Si quieres… *ruborizada*
Roy: Debo proteger… a que ninguna persona… me robe tu corazón.
Fin
[Ari-chan dice: Hola! pues... este fanfic es el segundo que he hecho. El primero es un poco largo, y puede que quizás lo suba aquí, aunque aún no lo decido owo. Pues... este fic, lo presenté en el concurso de fanfics que hubo en el 2008 en el foro de FMA. Gané el segundo puesto, lo cual me dejó muy satisfecha también porque estaba recién empezando a escribir historias sobre royai, y pensaba que iba a salir último lugar XDD. En fin, espero les guste ^^]


Pensamientos a la Luz de la Luna
(Roy x Riza Oneshot)

Al despertar de aquel extraño sueño, me doy cuenta que no estoy solo. Sí… era de noche.
Sentado en mi escritorio me propuse observar el viejo reloj colgado en una de las cuatro blancas paredes que nos mantenían encerrados a ambos. La luna estrechaba sus brazos hacia nosotros intentado mantener aquel expectante silencio que asechaba esos eternos segundos.
Tú estabas allí, sentada, abrazando la fría superficie de la mesa con tus delicados brazos. Resultaba ser increíble que no te pudieses dar cuenta en aquellos momentos, de la dulce chica que te convertías al dormir. Y pensar que eres la persona que ha cuidado mi espalda durante tantos años… simplemente era increíble. Cómo deseaba poder tocar esos rojos labios con los míos. Simplemente me sentía derrotado. Me conformaba con contemplar tu sereno rostro dormido y poder acariciar aquellas rosadas mejillas que gritaban por sentir el roce de mis manos. Lo hice. Me agaché y al lado tuyo me dispuse a simplemente pensar que mis ojos tuviesen la dicha de observarte. Te veías tan hermosa dormida. En ese momento que toda nuestra fría realidad desaparecía. Sentía que simplemente podría ahora aprovechar esta instancia para quitar aquellos tristes recuerdos del pasado, de mi mente. Aquellos blancos papeles esperando hace horas ser firmados, estaban envolviendo tus brazos como la típica nieve que se dejaba caer en Septiembre. Eres la princesa encerrada en este mágico cuento de hadas a lo que llamamos vida.
Era tarde.
-Las 11 - pienso yo.
Con cuidado, suavemente acaricio el rubio cabello de mi subordinada predilecta, logrando que se tranquilamente empezara a despertar. Ella respondió a mi fortuito estímulo con un inocente bostezo. Sonreí.
-¿Coronel? -preguntó- ¿Qué hora es?
-Son las 11 de la noche, teniente. Nos quedamos dormidos.
-No… debemos seguir firmando, estos documentos son para mañana. El fuhrer…
-Teniente, descanse. Mañana buscaremos alguna excusa para alivianar la amonestación –respondo levantándome de su lado al mismo tiempo de intentar ordenar un poco el desastre que había en la mesa.
-Gracias. Buenas noches, señor.
-Buenas noches, Hawkeye –concluyo viendo a la teniente caminar hacia la puerta.
-“Algún día podré decirle todo. Algún día….” -pienso al contemplar la luna llena que iluminaba aquella noche de pura ensoñación fantasiosa.
[Ari-chan dice: Hola de nuevo! pues este oneshot será subido al club de fans de Roy x Riza, en el foro de FMA en español, el día 11 de Junio. La versión original de este fic se encuentra en inglés,  asi que espero que la traducción sea la corta ^^. Bye!]

viernes 5 de junio de 2009

Adiós [Roy x Riza Oneshot]


El silencio esa noche era tenebroso. Nada podría ser igual ahora desde aquella noche.
No…a veces, cuando el corazón oculta por mucho tiempo sus sentimientos, algún día tiene que explotar y sacar todo a la luz. Y eso fue lo que ocurrió.
Sí… el coronel Mustang estaba sentado en su escritorio, muy callado. Jamás lo había visto así. Me acerqué verlo, pero él no cambió su posición. Seguía con la cabeza agachada y los brazos entrecruzados. Yo sabía que algo pasaba. Algo lo torturaba. Caminé hacia su lado y lentamente acomodé mi mano sobre su solitario hombro. El me miró con rostro melancólico. Sus ojos estaban llenos de lágrimas que gritaban por salir. Intenté abrazarlo, pero él no me permitió que lo hiciera. Lo intenté otra vez, y él aceptó con resignación mi extraño gesto.
-¿Qué ocurre, coronel? - le pregunté con tono dulce y consolador.
-No, teniente… déjeme solo. Valla a casa, tiene mucho que hacer mañana - contestó el hombre al mismo de tiempo de intentar calmar sus propias lágrimas.
-Coronel, usted me importa mucho.
-No…no se preocupe por mí. Yo soy sólo una parte de su vida. No hay necesidad de que se mortifique por mi causa…no vale la pena, teniente.
-Sí, si vale la pena. Coronel, si usted está así por mi retirada del Ejército…yo…
-No soportaré un minuto sin su compañía. Nada será lo mismo sin usted. Tengo lo quiero, ya soy fuhrer. Pero no quiero serlo sin usted. 
-Coronel Mustang, yo lo aprecio mucho… hemos pasado muchos años trabajando juntos, somos excelentes amigos, y no dejaremos de serlo sólo porque me voy de aquí. Los amigos son para siempre… aún en la distancia. No puede renunciar a lo que ha anhelado toda su vida, por lo menos yo no me lo perdonaría jamás. Usted será feliz. 
-¿Cómo sabré si volveré a verla, teniente?
-Algún día… de eso no cabe duda. Si lo hago, será para siempre, lo prometo. 
-Gracias – concluyó el coronel al despedirse de mi, con una pequeña sonrisa cubriendo gentilmente sus lágrimas. 
Sí…me fui del Ejército. ¿Por qué? Pues por la única razón de que sentía que mi labor con el coronel Mustang, ya habría concluido. El coronel ya había cumplido su sueño y si me hubiera quedado con él, creo que hubiese sido inútil. Él ya consiguió lo que tanto quería y yo no le negaría su felicidad. Por eso decidí irme. Sin rumbo… a un lugar donde sé que estaré bien. Estoy segura que otra mujer sabrá darle lo que yo alguna vez tanto quise darle a él… No sé si vuelva. Dicen que el tiempo lo cura todo. Quizás él olvide mi promesa de regresar y sé que será así. Pero no reprocharé eso. Mi labor ha concluido.
Siempre he pensado que el amor no necesariamente se demuestra con besos y caricias. No… es algo mucho más que eso. Lo amo con todo mi ser, y debo dejarlo por eso. Si alguna vez me amó como yo a él… de seguro sabrá entenderlo y olvidarlo. Porque lo amo.

Fin
[Ari-chan: Hola! pues este fue un oneshot que publiqué el día de San Valentín en un foro de Fullmetal Alchemist en español. Siempre he sido una gran fan del royai, y le he dedicado estas prosas a una gran amiga, CrazyJM, claro, hace ya vaarios meses ^^. Me hizo pensar... pero de todos modos espero sea de su agrado ^^. Bye! ^^]